El secretario de Guerra de Estados Unidos aseguró que el nuevo Gobierno colombiano dio luz verde a operaciones conjuntas en territorio nacional para combatir el narcoterrorismo y las organizaciones criminales. Colombia también se sumaría a una coalición regional impulsada por Washington contra los carteles.
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró este miércoles que el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, autorizó la realización de operaciones militares conjuntas entre Colombia y Estados Unidos para enfrentar a organizaciones dedicadas al narcotráfico y al denominado narcoterrorismo.
La declaración fue realizada en Ciudad de Panamá, durante una reunión relacionada con la estrategia regional de Washington contra las estructuras del crimen organizado. Según Hegseth, el Gobierno colombiano habría solicitado y autorizado el respaldo estadounidense para fortalecer las acciones de seguridad en el país.
Colombia entraría a una nueva coalición regional
Hegseth también confirmó la incorporación de Colombia a la Coalición contra los Carteles de las Américas, una iniciativa promovida por Estados Unidos para coordinar esfuerzos de varios países en la lucha contra el narcotráfico y las organizaciones criminales transnacionales.
La decisión representa un cambio significativo en la política de seguridad y cooperación internacional de Colombia, particularmente después de los desacuerdos que marcaron la relación entre Bogotá y Washington durante el anterior Gobierno.
De acuerdo con los reportes conocidos hasta ahora, la cooperación podría incluir intercambio de inteligencia, coordinación operativa y acciones conjuntas contra estructuras vinculadas al tráfico de drogas y otras actividades criminales.
Debate por la soberanía
El anuncio ya genera debate político en Colombia. Sectores de la oposición cuestionan el alcance de la autorización y advierten sobre posibles implicaciones para la soberanía nacional y el ingreso o permanencia de personal militar estadounidense en territorio colombiano.
La discusión también podría trasladarse al ámbito jurídico y político, debido a las disposiciones constitucionales relacionadas con el tránsito de tropas extranjeras por el territorio nacional.
Por ahora, la información fue divulgada públicamente por Hegseth y medios internacionales, mientras se espera conocer los detalles oficiales del Gobierno colombiano sobre el alcance, las condiciones y los mecanismos bajo los cuales se desarrollarían estas operaciones.
La decisión marca, en todo caso, un giro de alto impacto en la estrategia de seguridad de Colombia y en su relación militar con Estados Unidos, con el combate al narcotráfico y a las organizaciones armadas como uno de los principales ejes de la nueva política.
