
Tras ganar la segunda vuelta presidencial, el electo presidente aseguró que su Gobierno será «democrático y garante de libertad»
Afirmó que la victoria no pertenece a un individuo o partido, sino a Colombia entera. Aseguró que gobernará para todos, incluidos quienes no votaron por él, prometiendo proteger sus derechos y libertades bajo el marco constitucional.
Reiteró su promesa de campaña de construir una «patria milagro», un país de propietarios, emprendedores y oportunidades, apelando a la pujanza regional desde el Pacífico hasta el Caribe.
Ante las tensiones por el estrecho margen del preconteo y los cuestionamientos provenientes del gobierno saliente de Gustavo Petro, de la Espriella aseveró que su mandato será plenamente democrático y respetuoso de la separación de poderes.
También en su discurso utilizo un tono enérgico para advertir que defenderá el resultado de las urnas y las instituciones democráticas colombianas frente a cualquier intento de desestabilización, utilizando los mecanismos legales del Estado.
Igualmente sostuvo que la «paz verdadera no nace de la impunidad, sino de la justicia», prometiendo que los criminales y los corruptos serán perseguidos, juzgados y encarcelados.
También hizo un llamado de atención a Iván Cepeda: Se dirigió explícitamente a su rival de izquierda, exigiéndole abstenerse de promover protestas violentas o «sembrar el terror». Afirmó de manera tajante que no tolerará conductas que pretendan reemplazar la voluntad popular expresada en las urnas mediante disturbios sociales.
También envió un saludo especial a las Fuerzas Militares y de Policía, asegurando que bajo su administración recuperarán el prestigio, el apoyo gubernamental y la autoridad para restablecer el orden en los territorios.
Finalmente, Instó a sus comités de abogados, testigos electorales e influenciadores a mantenerse vigilantes durante las etapas de escrutinio definitivo y reconoció el peso de su estrategia digital e invitó a sus seguidores en redes sociales («la manada») a continuar siendo la primera línea de defensa de su proyecto político.
